Todos nos hemos sentido de esa manera en algún momento, ya sea en el presente o en el pasado. Puede que te sientas atrapada en una relación tóxica, donde percibes a tu pareja como negativa, pesimista, controladora o irritante. A veces, puede resultarte difícil recordar por qué te involucraste con esa persona en primer lugar y por qué decidiste estar en esa relación.
Una relación tóxica se refiere a una dinámica negativa en la que, al menos una de las personas involucradas, ya sea de forma intencionada o no, causa daño. En estas relaciones, pueden darse situaciones de abuso deliberado o conductas manipulativas que pueden provocar que te sientas atrapada o agotada dentro de la relación.
Solo tú puedes determinar si lo positivo supera lo negativo en una relación. No obstante, si alguien constantemente pone en riesgo tu bienestar a través de lo que dicen, hacen o dejan de hacer, es probable que estés en una relación tóxica.
Las relaciones que incluyen abuso físico o verbal son evidentemente tóxicas. Sin embargo, también existen señales más sutiles de una relación tóxica:
Comportamiento Tóxico vs. Comportamiento Saludable
Para evaluar si una relación está generando toxicidad, es fundamental observar qué tipo de comportamientos predominan en la dinámica. Si ambos presentan comportamientos egoístas, negativos y faltos de respeto con frecuencia, es posible que estén contribuyendo a la toxicidad de la relación. Sin embargo, si tu predominas en comportamientos alentadores, compasivos y respetuosos, es probable que ciertos problemas específicos estén generando esa toxicidad y necesitan ser abordados.
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¡Descubre si esa persona es para ti!
Las relaciones tóxicas pueden tener un impacto significativo en tu autoestima, salud mental y bienestar en general. Los conflictos constantes en una relación pueden absorber toda nuestra atención, lo que a su vez puede llevar a una sensación de aislamiento. Este aislamiento puede desencadenar otros problemas, como la depresión o trastornos del sueño.
Además, es posible que experimentes los efectos de una relación tóxica en tu capacidad para cuidarte a ti mismo. Puedes terminar sacrificando tu rutina normal, que incluye el autocuidado, el ejercicio, tus pasatiempos y más, si estás lidiando constantemente con la tormenta emocional de una relación. Estos sacrificios pueden dar lugar a un deterioro físico y mental con el tiempo.
No todas las relaciones tóxicas son evitables, especialmente cuando se trata de compañeros de trabajo o familiares. Sin embargo, podemos abordar estas relaciones tóxicas a través de la implementación de límites saludables, el autocuidado y la conciencia de uno mismo.
Si te encuentras en una relación tóxica en la que ambos sacan lo peor el uno del otro, esto puede ser una oportunidad para examinar la dinámica de la relación y trabajar en ella para cambiarla. Esto es especialmente válido si los aspectos positivos de la relación superan a los aspectos negativos. La comunicación asertiva y el establecimiento de límites saludables suelen ser las claves para sacar lo mejor el uno del otro, pero solo si ambos están dispuestos a realizar cambios.
Si has agotado todas las posibilidades de cambiar las dinámicas perjudiciales en tu relación, que están afectando tu bienestar físico y mental, puede ser el momento de tomar la decisión de terminar la relación. Aunque esto puede ser un desafío, recuerda que tu salud y bienestar son lo más importante. Prioriza tu propia salud y necesidades.
La forma más adecuada de expresar tu deseo de poner fin a la relación dependerá de tu situación y de cuán segura te sientas. Puedes considerar:
Si optas por comunicar directamente tu decisión de poner fin a la relación, practica expresar tus sentimientos de manera asertiva y asume la responsabilidad de tu papel en la relación. Intenta evitar culpar o ponerte a la defensiva. Aunque no puedes controlar las reacciones de los demás ante tus decisiones, puedes implementar estrategias para evitar que la discusión se torne conflictiva. Tu bienestar es primordial.
Las separaciones duelen, incluso cuando se trata de una relación tóxica. Estas rupturas son dolorosas porque representan una pérdida, la pérdida de un sueño que ambos compartieron en algún momento. Al inicio de una relación, nos llenamos de esperanza, planificamos un futuro juntos y hacemos promesas de un camino brillante. Cuando esos sueños se desmoronan, es natural sentir decepción, lo que a menudo se convierte en estrés y dolor.
Es esencial recordar practicar el autocuidado y rodearte de personas que te hacen sentir escuchada y valorada. A continuación, te proporcionamos una lista que puedes utilizar como guía para atravesar este período complicado:
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