Sí, existen. Desde tiempos inmemoriales se ha creído que los duendes son criaturas de aspecto humano con poderes naturales. Efectivamente, son personitas que aparecen en alguna etapa de nuestras vidas para transmitirnos un mensaje espiritual. Encantan los hogares con su magia, llenándolos de alegría y pensamientos que revelan bellezas ocultas. Los duendes están estrechamente relacionados con las hadas, siendo la principal diferencia que son de género masculino. Son juguetones y a veces se manifiestan escondiendo cosas y refugiándose en los rincones más silenciosos y oscuros de la casa para que notes su mágica presencia.
Aunque su apariencia puede variar según la cultura y la región, generalmente se los describe como seres pequeños, humanoides y traviesos, con orejas puntiagudas, narices respingadas y a menudo vistiendo ropas coloridas o hechas de materiales naturales como hojas o musgo. Se cree que habitan en bosques, cuevas u otros lugares naturales, y tienen una afinidad especial con la naturaleza y los elementos. Su comportamiento puede ser juguetón, amistoso o incluso travieso, y se dice que pueden traer fortuna o desgracia según cómo sean tratados por los humanos. En la antigüedad, se creía que el mundo estaba dividido en cuatro reinos elementales: tierra, agua, fuego y aire. Se dice que cada duende lleva consigo un elemento que le sirve de guía para orientar a las personas necesitadas, y poseen conocimiento sobre piedras preciosas, minerales y la propia tierra. Para interactuar con ellos, solo necesitas creer en otras culturas. Si tienes un duende significa que tienes un talento único y especial, algo así como tener un alma o una iluminación divina. En el pasado, se les confundió con otros seres de diversas culturas, incluso con demonios durante la Edad Media, ya que algunos teólogos los consideraban una clase menor de demonio.
Cada duende tiene un propósito específico: existen duendes de la alegría, que trabajan en tu espíritu para alejarte de la tristeza; de la abundancia, que te ayudan a alcanzar tus metas y elevar tu autoestima; de la meditación, para que reflexiones sobre cada paso que das; y del amor, para que encuentres a la persona ideal para ti.
Existen duendes para cada ocasión. Algunos son seres de luz que fortalecen la armonía de nuestro hogar. Se aconseja tener tres en una casa para que se vinculen con nuestro entorno y nos ayuden a sanar. Estos seres mágicos de alguna manera te invitan a un cambio, a deshacerte de toda la niebla que cubría tu camino, y te protegen de las auras tóxicas. Purifican y equilibran tu espacio energético. Aunque son invisibles, están ahí. No se pueden ver, pero se pueden sentir.
Muchos de ellos traen beneficios como riqueza, fertilidad, abundancia en los negocios, estabilidad laboral, éxito, entre otros. Puedes conectarte con ellos a través de la meditación; te transmitirán mensajes positivos y, si logras canalizar su energía, sentirás el mensaje que tienen para ti. Esta energía puede adquirirse a través de piedras para establecer la conexión. Solo necesitas abrir tu corazón y recibirlos, acoger al que más necesites desde tu espiritualidad para atesorar su mensaje y poder descifrarlo. Trabajan a nivel energético en busca de paz y sanación.
Para detectar la presencia de duendes en tu casa, debes prestar atención a las sutiles señales que podrían indicar la presencia de estos juguetones seres. Algunas pistas de su presencia incluyen:Objetos extraviados o movidos inexplicablemente: Si encuentras objetos que parecen haber sido movidos de lugar sin explicación lógica, podría ser obra de duendes juguetones.
Puedes notar ruidos inexplicables, objetos que desaparecen o aparecen de manera inesperada. Se dice que los duendes nos regalan amuletos para nuestra protección; los amuletos son parte del ritual de estos seres etéreos que habitan en nuestros hogares encantándolos. Curiosamente, no son ellos quienes irrumpen en nuestros hogares, sino más bien nosotros en los suyos. Su nombre proviene de la expresión "duen de casa" o "dueño de casa".
Tienen una debilidad por los niños, ya que son extremadamente juguetones y protectores de ellos ante cualquier adversidad. Además, cuando los niños duermen, los duendes los protegen de seres de bajo astral para asegurarse de que ninguna entidad los moleste. Por eso se cree que actúan como ángeles de la guarda.
Si crees que hay duendes en tu casa y deseas interactuar con ellos o entender su presencia, aquí hay algunas sugerencias sobre qué hacer:
Cada duende se presenta con un mensaje único para cada persona. Son expertos en adivinación, magia y lo oculto. Conocen de tesoros ocultos y encantamientos mágicos, por lo que a menudo están vinculados con magos, videntes, tarotistas y brujos. Si un duende viene a ti, es porque el universo tiene un importante mensaje para entregarte. Ellos pueden ser el puente que te conecte con el mundo elemental. ¡Acércate y seré el puente que te una a ellos!